11 mayo 2010

TODOS PENDIENTES DE TI

Debo reconocer que no habría apostado por tu participación en el Open de Madrid. Tal vez influenciado por los intereses abonados tras la última edición o quizá por querer, simplemente querer, que tu camino hasta París no estuviera salpicado ni entorpecido por ningún obstáculo. En mi descargo, recuerdo también cómo en una entrada reciente, liberaba (a quien correspondiera) vuestras decisiones en aras del beneficio común que significa encontrarte bien. Donde juegues seguro que es donde debes. Sobre todo desde la temporada pasada.

La importancia del deporte es el eco de la gente. Este blog me confiesa en cada post su anhelo por crear multitud, por esperar a cualquier lector, por mirar al tiempo de reojo y por escribir en torno a un personaje sobre el que la sociedad comenta, batalla, alardea, critica y alaba. Sheyla, quizá mi lectora más fiel, aun subordinada a la estética y el juego del brillante Ferrero, dispone siempre de un espacio abierto para encontrar una respuesta, un comentario o un salvavidas oportuno para comprenderte. Aquel anónimo lector, de nombre Javi, representa al notario y a la notoriedad de este blog. Es, también, el distintivo de una aspiración más que de una realidad; decir algo concreto, decir algo veraz y decirlo limpiamente. Nadie como Javi sintoniza contigo tanto como tú con el tenis. A un centímetro de ellos, Eva resume en cada comentario una preferencia absoluta e incondicional con todo aquello que desprenda olor a hierba, arena, tenis y sobre todo, a tu generosa disposición. Y a pocos metros de mí y cada día, Cristina observa al tenis casi desde que a él te asomas tú, Rafa. Alienta estas palabras y origina otras nuevas a través de una opinión siempre profesional, esmerada y literaria. Debo señalar también la presencia discontinua de un compañero, Javier (otro Javi), compañero de tenis, de mesa y de tenis de mesa tiempos atrás. Un personaje éste que no apuesta por honesto y por saber que, generalmente, gana. Sin embargo y si alguien quiere realmente estar informado sobre tenis, debería dirigirse en alguna ocasión a este blog amigo cuyo administrador nos ha visitado. Por detrás del palco de autoridades de esta bitácora, existen otros igualmente importantes, como María, que llegan hasta bellamente a confesarme que saben de tu existencia, pero no logran identificarte como un deportista humilde, sino todo lo contrario. O también aquel señor perfecto de nombre Raúl, que, ufano, detalla los rasgos técnicos más sobresalientes de un tenista como Rafa Nadal desde el imaginario pedestal donde cree erguida su continua presencia.

Todos ellos son válido exponente de una sociedad española actual que alimenta la expectativa de encontrar en ti un montón de motivos para decir algo, sea de la naturaleza que sea. No todos ellos podrían ocupar butaca en algún olimpo pero sí la mayoría de ellos merecería un texto de reconocimiento entremezclado con dos palabras: Rafael Nadal.

SUERTE EN MADRID, RAFA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

MARCADORES