16 mayo 2010

SEMIFINALES DE ALTURA

Nicolás Almagro, Rafael Nadal y David Ferrer han demostrado nuevamente al mundo del tenis que España es el vencedor de la Copa Davis. Roger Federer, por su parte, dejó dicho con gotas de sudor y soberbia, que el número uno también sabe sufrir y también tiene miedo como cualquier humano.

Almagro ha enmarcado para su carrera profesional un partido sobresaliente. Hierático e inexpresivo, Nico ha resuelto la primera manga de su semifinal frente a Nadal a través de un tenis exquisito de potencia basado fundamentalmente en un revés en forma de martillo. Sus movimientos sugerían un planteamiento exhaustivo del encuentro y un convencimiento para derrotar al número dos del mundo (a partir del próximo lunes 17).


Rafael Nadal, seguramente poco sorprendido y conocedor del estado de forma de aquél, flaqueó durante el primer set para iniciar el segundo apretando si cabe más sus dientes e modificando dos aspectos técnicos de su juego: desplazar más a su rival y conseguir mayor profundidad sobre el revés del contrario para evitar la sangría a la que había sometido al principio del duelo. Finalmente pudo derrotarle por un justo marcador de 4-6, 6-2 y 6-2.


La evolución de David Ferrer después de convertirse en el eje de la última Copa Davis es fantástica. Su partido contra el suizo Roger Federer (al que nunca ha conseguido derrotar) deja en los doce mil espectadores de la Caja Mágica un sabor de boca contradictorio, pero excelente. Después de ceder un primer set superlativo, coronó la segunda manga con un juego igualmente notable con drive cruzados desde su revés, reveses profundos y notablemente molestos para su rival, dejadas en la red y sobre todo, un servicio realmente efectivo. La tercera y definitiva manga fue una fotocopia de todo el encuentro y sólo en el octavo juego, el suizo consiguió romperle el servicio y cerrar a continuación la semifinal. El marcador final (7-5, 3-6 y 6-3), colocan a Roger Federer nuevamente frente a Rafael Nadal en una nueva final, esta ocasión de un Masters 1000.


Quizá sea el tenista menos desconocido de todo el circuito. Los espectadores esperan de él siempre la victoria. Quizá no él, al menos con idéntico convencimiento. Federer conoció en la semifinal de Madrid a un rival como David Ferrer que apenas le había puesto problemas en sus nueve enfrentamientos anteriores (sólo le había cedido dos sets) pero que en la noche del sábado, demostró estar física, mental y tenísticamente casi a su nivel. Fueron varias las ocasiones en que tuvo que secar su sudor para cerciorarse de que un descuido en su semifinal era una derrota segura. Tal vez por ello, nervioso en más de un lance, mostró algún comportamiento cada día más impropio de los campeones. En una pelota dudosa requirió la presencia del juez de silla. Federer prefirió no acudir a la amable invitación de aquél para mostrarle la corrección del tanto de su rival. Si Ferrer estuvo todo el partido soberbio, Roger Federer también, aunque una soberbia diferente.

La Caja Mágica fue abierta por su público y comprobó que, en efecto y conforme a sus deseos (y los de sus organizadores), Nadal vs Federer será el partido que clausure el MASTERS 1000 de Madrid. Sensaciones contrarias para cada uno. Federer, que no alza un título desde el Abierto de Australia, vuelve a la final como la pasada edición pero envuelto en las dudas sobre su campaña en tierra batida después de caer en la primera ronda de Roma y en las semifinales de Estoril. Sin embargo, Rafa Nadal, ganador en Montecarlo y Roma esta temporada, aparcó el Godó de Barcelona, quizá quién sabe si para llegar a Madrid con garantías de ganar de nuevo este Abierto y a Roger Federer una final más. La altitud de la capital fue correspondida por cuatro rivales a una altura aún mayor. Desde este blog y ante 'su' primer enfrentamiento entre Rafa Nadal y Roger Federer, quisiera felicitarte Rafa, a tu equipo, a cuantos espectadores tengan la oportunidad de ver tu partido en directo y trasmitirte personalmente que la esperanza por ver tu tenis es permanente y siempre proporcional al apoyo de todo tu público y, por supuesto, de este de este blog. Mucha suerte, deportista.

2 comentarios:

  1. Vaya máquina Rafa Nadal. Se le critica siempre que cuando obtiene sus mayores éxitos es en tierra y es verdad, pero lleva muchos torneos en otros tipos de pista. Sin embargo, creo que hay que quitarse el sombrero porque ganar 3 Masters 1000 consecutivos está al alcance de muy pocos. Bravo por Rafa.

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  2. Es el primer tenista que consigue los tres Masters 1000 de Montecarlo, Roma y Madrid en una temporada. Además de ser, como tú bien dices, Javi, una máquina, es un tipo extraordinario. Es cierto que cada vez hay menos deportistas estridentes y más correctos, pero Rafa juega en tierra batida y también tiene dos Grand Slam, en Australia y Wimbledon. Un placer, Javi.

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