15 mayo 2011

DJOKOVIC, UN SERBIO SOBERBIO

SEMIFINALES MASTER 1000 - ROMA 2011

HOMBRES

[1] R. Nadal VS [16] R. Gasquet (7-5) (6-1)
[2] N. Djokovic VS [4] A. Murray (6-1) (3-6) (7-6)

MUJERES

[7] M. Sharapova VS [1] C. Wozniacki (7-5) (6-3)
[6] S. Stosur VS [4] N. Li (7-6) (6-0)





Novak Djokovic (2 ATP) se desliza por un tobogán que le abre paso entre sus rivales. Después de ganar (6-1, 3-6 y 7-6 [2]) a Andy Murray (4 ATP) en la segunda semifinal del Master 1000 de Roma, el serbio presiente que liderar la clasificación de la ATP es ya un hecho. Dejándose llevar por un estado de juego increíble si se compara con el de anteriores temporadas, Djokovic ya se atreve a vencer a cualquier rival, ante cualquier marcador en contra y en contra de circunstancias, a primera vista, adversas. Antes, cuando vencía, siempre convencía, pero la diferencia está en que actualmente solamente gana porque ha estrangulado todos los desvelos que le proporcionaban en gran medida la presencia en el fondo de la pista de Nadal y Federer.

Antes sufría el complejo de sentirse inferior y ahora goza de una sensación tan distinguida como es saberse superior. Algo semejante le ha podido ocurrir al escocés Murray esta noche en el Foro Itálico. Su partido, excepcional, es un discurso a la belleza competitiva, al gusto por lo exquisito y al nombre del tenis. Djokovic ha planteado un encuentro desde el pedestal en que se aloja y su rival ha querido derrotar al dueño del pedestal más importante del mundo a día de hoy. Quizá no estuviera más cansado uno que otro, tal vez sí; quizá un partido largo (3 horas y 2 minutos) favorecía más al británico, tal vez no; lo cierto es que Rafael Nadal (1 ATP), otra vez rival de Djokovic en una final, estaría más asombrado que tranquilo ante los hilos que deberá manejar para alzarse mañana con su sexto título en la capital italiana.

Djokovic
merece la mayoría de los adjetivos que la prensa ha venido diseñando a lo largo de las últimas temporadas tanto al suizo Federer como al español Nadal. Ya posee el empaque necesario para vencer a sus rivales con la autonomía de su calidad y con independencia de sus errores. Ya ha logrado ascender los peldaños que le preocupaban en los últimos momentos de sus partidos más trascendentales. Ya no sonríe como antes cuando una pelota de tenis se burlaba de él. Ahora calla y cuando levanta los brazos, sabe que ha ganado y por eso grita como gesto liberatorio de su mente ante el estrecho cerco en donde se disputan partidos de élite. Cuando pierda, sabrá cómo recuperarse en los extremos y recordará siempre cómo alcanzó la cima que hoy ya ostenta y que pronto le otorgará el número 1 del mundo. Aunque, hoy, sea Rafael Nadal quien comande la lista de la ATP.

Rafael Nadal tiene ante sí en la final del Master 1000 de Roma a un rival en estado de efervescencia que le ha derrotado ya esta temporada en tres finales (Indian Wells, Miami y Madrid) pero que al mallorquín no le supondrá mayor dificultad adicional. Al contrario, a Nadal, símbolo del deporte, le estimulará este enfrentamiento a bote pronto contra su próximo sucesor y discutirá a lo largo de todo el encuentro si su reinado será mayor o menor que el suyo. A buen seguro, Nadal no atenderá a criterios de revancha ni firmará otros principios que excedan del puro compromiso profesional. El dolor y la realidad cambiante fue la final de Madrid. Una vez ocurrido este hecho, Rafa lo acepta y desde ese preciso instante comienza su preparación para volver a ser un número uno especial y admirado por todo el mundo. Mañana es el primer asalto de su nuevo objetivo. Frente a él, un serbio soberbio.

Estimado Rafa:

Quienes no dudamos de que ser el mejor no es lo más importante, sabemos que tu capacidad competitiva es una terapia contra el aburrimiento, la desidia y hasta el desempleo. Estoy convencido de que este silencio no es un sinónimo de preocupación, ansiedad o decepción. Tu temporada no puede dejar de ser magnífica porque un rival tenga más ases que tú. En el Foro Itálico ganarás el crédito interior y personal que puedes haber creído perdido, pero no tendrás, sin embargo, que recuperar ningún crédito o favor que siempre te extendemos quienes de cerca, de lejos y de pie sabemos que mereces y aplaudimos. Ánimo, estrella.



2 comentarios:

  1. Se echaba de menos un “Estimado Rafa” en la red. De nuevo tiene por delante el objetivo de volver a conseguir el número uno y, de nuevo, este blog puede contarlo.
    Los seguidores (de Rafa y del blog) estamos de enhorabuena.

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  2. Creo que Rafa está en un momento fantástico de juego que siempre recordará por ser, posiblemente, el peor desde el punto de vista psicológico de toda su carrera deportiva, incluida la que esté por venir. Estos enfrentamientos contra Djokovic le harán más grande porque aprenderá que, alguien con el que antes podía perder en la pista, también se puede enfrentar a él anímicamente. Gracias, Cristina.

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